EL
POQUER.
El póker es
un juego de cartas originario de Francia y difundido rápidamente
en los Estados Unidos. Este juego se ha convertido en
uno de los más practicados en todo el mundo gracias
a su sencilla mecánica, en El interviene en parte
la inteligencia, pero sin que sea necesario realizar cálculos
complicados como puede ocurrir en otros juegos. La suerte
obviamente es fundamental, pero estadísticamente
todos los jugadores tendrán las mismas posibilidades.
Si el resto de jugadores se retiran, no igualan la apuesta
de uno, éste gana sin necesidad de mostrar sus
cartas.
Al poker se juega
con una baraja francesa de 52 cartas; fuera de los casinos,
los jugadores pueden decir utilizar comodines.
Es un juego para dos
o más personas (normalmente entre 2 y 7 jugadores,
en el poquer normal de siempre, no en otras modalidades
relativamente nuevas que tratamos en otros apartados)
en el que cada jugador juega para sí. No existe
ninguna modalidad que permita jugar por parejas. En los
casinos siempre se trata de sacar mayor jugada que la
banca pues no se compite entre jugadores.
El objetivo consiste
reunir cinco cartas que formen una jugada de valor superior
a la de los contrarios. Entre jugadores, no en los casinos
que se juega contra la banca, no es necesario que la jugada
sea efectivamente mejor que la de los contrarios, bastará
con que se induzca a los rivales con la actitud mostrada
(aspecto, gestos o apuestas), a que crean que lo es, para
que se retiren antes de que vean tus cartas.
Las cartas no tienen
ningún valor en sí, sólo tienen un
valor relativo en relación a las otras de acuerdo
con el siguiente orden, de mayor a menor:
As, Rey (K), Reina o Dama (Q), Jota (J), Diez, Nueve,
Ocho, Siete, Seis, Cinco, Cuatro, Tres y Dos.
Los palos tienen todos
igual valor, sin preferencia alguna, en cualquiera de
las jugadas.